sábado, 15 de noviembre de 2008

Servicio civil [izado]

Durante décadas se ha discutido la valides de los diferentes modelos económicos y por supuesto dentro de ellas el rol que debe desempeñar "El Estado". Hemos pasado desde modelos Keynesianos donde el Estado tenia un gran peso en el desempeño del mercado hasta modelos liberales como los de hoy, donde el Estado intenta cumplir solo una función básica de regulación dejando que los diferentes agentes privados sean los que muevan el mercado.
Dentro de lo complejo que puede resultar este análisis, existe una variable que se comporta de manera muy significativa acorde con el modelo que se implante y que además tiene un importante impacto político, social y económico: La masa laboral Estatal.
Si nos ubicamos en el caso Peruano notaremos como esta importante masa laboral ha variado notoriamente durante los diferentes gobiernos que han pasado a lo largo la era Republicana. Durante varios de los regímenes dictatoriales o con un pensamiento Estatal marcadamente intervencionista, el Estado creció de manera considerable, cosa que ha sido habitual durante la mayor parte de la Republica.
Muchos de nosotros tendremos la percepción de que el Estado es un aparato ineficiente y corrupto, lo cual se ve incentivado, entre tantos factores, por no ser el suyo un rol empresarial, lo que no le permite fijar metas concretas y palpables de medir de forma económica como las de generación de valor que tiene una empresa. Adicionalmente, vemos que normalmente no hay un gran estímulo a trabajar en él especialmente por lo poco competitivo de sus remuneraciones con relación al sector privado por lo que gran parte de su personal termina siendo poco competente.
La principal hipótesis que planteo es que el Estado participa aun de manera activa en el sector empresarial cuando este no debiese ser su rol, debido a que por su naturaleza tiene como finalidad última la maximización del bienestar social y no un fin económico. Esto hace que se desperdicien valiosos recursos en proyectos que los podría llevar a cabo mas eficientemente el sector privado. Además otro gran problema es que al no ofrecer atractivas oportunidades de desarrollo profesional, no capta, ni desarrolla el talento laboral le es necesario, haciéndolo un Estado ineficiente con numerosa burocracia, lo que termina trayendo consecuencias negativas en el mercado y la ciudadanía.

La reforma del Estado podría justificarse solo por el hecho del inmenso aparato estatal burocrático e ineficiente que en gran parte existe, el cual representa un costo innecesario para la economía de un país, afectando las acciones de sus agentes económicos.

Sin embargo, su viabilidad no es tan sencilla como se quisiera. Esto principalmente porque sus resultados generalmente se ven en el mediano y largo plazo, no siendo por ende un tema que pueda atraer el apoyo político el cual busca siempre ese reconocimiento mediático de sus políticas.

Entre los principales problemas y dificultades que enciernen las instituciones publicas están los problemas de supervisión y control, de falta de claridad de objetivos, de selección de funcionarios con criterios no necesariamente ligados a su capacidad para desempeñar los cargos, de duplicidad de funciones, de inadecuada coordinación, entre otros. El crecimiento económico no puede estar acompañado solamente por un adecuado manejo de ratios y cuentas fiscales, sino también por la consolidación de instituciones estables y eficientes.

La alternativa del servicio civil de carrera constituye una reforma muy ambiciosa, pues requiere una drástica reducción en los niveles de personal y herramientas gerenciales sofisticadas para encarar las nuevas reglas y procedimientos que derivan de un sistema de meritos. Al igual que en el sector privado, un trabajador del Estado debe contar con los incentivos necesarios para ser eficiente y hacer su labor cada vez mejor.

jueves, 23 de octubre de 2008

¿Cómo definiríamos la crisis?

Crisis:

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.
2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.
3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.
4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.
5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.
6. f. Escasez, carestía.
7. f. Situación dificultosa o complicada.

Estos son los significados que provee la Real Academia de la Lengua Española a esta palabra que se ha vuelto tan de moda en estos últimos tiempos. ¿ Pero cuál cree usted de todos estos significados expresa mejor el panorama actual? Analicemos cada uno de ellos.

El primero nos dice que la crisis denota un cambio brusco en el curso de la enfermedad de un paciente, sea para bien o mal. Este personalmente es uno de los que más me atrae. Estaría explicando que el mundo vive en un cuadro de enfermedad y que este abrupto económico-financiero que se percibe es solo una evolución a la situación que residía. Solo podríamos decir por el momento que se trata de un cambio, ya que creo aun no existen los elementos necesarios como para calificar de bueno o malo, debido a que a pesar de los miles de millones de dólares que escuchamos diariamente que se pierden en títulos financieros, vale decir términos poco o casi nada entendidos por la gran mayoría, incluidos los más peritos en la materia, chocamos con realidades paralelas donde no entendemos quien o quienes son los que pierden con esto y por el otro quienes se están beneficiando. Por momentos podemos percibir que los que se ven más favorecidos, pareciesen ser los mismos sujetos que causaron esta fantasía llamada por algunos “burbuja” llena de rarezas, nula información y supervisión.
El segundo nos dice que crisis es la mutación importante de procesos de orden físico, históricos o espirituales. Aquí no estaría muy de acuerdo debido a que pienso que no hay necesariamente una mutación, ya que más que ella lo que hay es una consecuencia de muchos hechos que se estaban sucediendo, lo cual tarde o temprano iba a desatar una situación como la actual. Si pienso, sin embargo, que por la magnitud de los hechos esto va a quedar gravado en la historia, la cual como nos enseña nuevamente es solamente una sucesión de eventos que con algunos cambios de matiz es algo que se repite continuamente, en la cual el ser humano lamentablemente aun no ha aprendido a reflexionar sobre ella para evitar repetir sus errores.

El tercer y cuarto significado creo que no están comprendidos en el escenario actual por lo que los dejaré de lado. El quinto significado expresa como crisis al juicio que se realiza de algo luego de haberlo examinado cuidadosamente. Aquí estaremos de acuerdo que los juicios o apreciaciones que se tiene de la crisis son más que abundantes, lo que nos podría llevar a algunas reflexiones: o la crisis es tan compleja y sombría que es difícil llegar a un acuerdo general, o la economía aun no tiene las herramientas suficientes para explicarla o quizá aun no estamos ni siquiera en el punto medio de la misma, por lo que lo futuro o inmediato aun nos es incierto, o finalmente cualquiera se siente en la capacidad de emitir juicios sin tener el mayor conocimiento y rigurosidad en su análisis. Creo que a pesar de que aun nos situamos en un momento en el cual este panorama sombrío esta lejos de concluir, el análisis de lo que sucede termina siendo muy superficial, y esto se refleja en que las explicaciones que escuchamos cotidianamente de uno u otro lado cambian radicalmente al día siguiente luego de acontecido algún nuevo hecho que no estaba contemplado.

El sexto significado nos habla de la crisis como una situación de escasez o carestía, lo cual como lo expliqué párrafos arriba no es algo que aun me quede muy claro. Ello debido a que toda esta confusa situación que vivimos aun no nos permite vislumbrar los posibles ganadores y perdedores. Si la burbuja de precios fuese realmente el detonante, entonces lo reinante solo seria un ajuste normal de algo que solo era virtual. Si este fuese el tema, me resultaría difícil y muy preocupante de creer que todo una comunidad financiera no haya sido capaz de anticipar el problema y más bien actuar como unos borreguillos, los cuales sin mayor conocimiento (al parecer) agravaban el problema, comprando y vendiendo instrumentos que no tenían la mayor idea de que comprendían, ni el nivel de riesgo suponían.

Finalmente está el séptimo significado, el cual resume plenamente lo que para mí es esta crisis: “una situación dificultosa y complicada”. Por el momento no podría decir nada más.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Crisis financiera...¿Alguien sabe que pasa?

La estatización de las hipotecas fallidas, en serie con las medidas sin precedentes tomadas en los últimos días marca no sólo un cambio en las prácticas del mercado y en la relación entre estados y mercados, sino que también pone en la alarma la teoría neoclásica.

Así como la crisis del treinta puso en crisis la teoría precedente a través de la crítica de Keynes, la crisis actual confirma la inconsistencia de las teorías de los mercados autorregulados y las decisiones racionales.
Los reguladores y operadores no saben cual es el riesgo implícito en las operaciones. Desde la crisis asiática numerosos estudios y comentarios llaman la atención sobre que los reguladores no llegan a conocer la complejidad de las operaciones y que no pueden conocer los riesgos implícitos en las mismas, por su complejidad y por el alto nivel de apalancamiento. Un reciente ejemplo de este “No Sé Que Pasa”, lo dio el propio Secretario del Tesoro Henry Paulson que según el Wall Street Journal, el sábado pasado les dijo a los banqueros que consideraban concederle un préstamo a AIG que “el gobierno no tenía una idea clara de la dimensión del problema”. El hombre que hablaba es del sector financiero, fue directivo de Goldman Sachs y tiene acceso a toda la información habida y por haber sobre el tema. Si el no sabe ¿quien sabe cual es la deuda y el riesgo?

Comparando el momento actual con la crisis de los treinta, la principal diferencia se encuentra, como se vio en estas semanas, en la voluntad de los gobiernos de intervenir en los mercados, precisamente, por la memoria de esa crisis y de sus consecuencias.La crisis financiera evoca la “sombra terrible” de la crisis del 30. El temor es justificado pero entre ese momento y la actualidad existen grandes diferencias económicas e institucionales que influyen sobre la dinámica y las perspectivas de la crisis.

El auge de la bolsa neoyorquina fue empujado por expectativas “irracionales” y alimentada, como en las especulaciones contemporáneas, por la compra de activos a crédito. Cuando la bolsa se desplomó se produjo una interrupción del crédito, la caída de la demanda y de los precios nacionales e internacionales.

La gran diferencia entre el escenario de ese entonces y el actual, es que en los treinta los gobiernos estaban comprometidos con el sistema de patrón oro, que restringía las opciones de medidas de creación de liquidez. En ese sistema, un aumento en la masa monetaria reducía el respaldo de los billetes en oro y divisas y provocaba salidas de capitales.

En la actualidad los bancos centrales, grandes y chicos, emprendieron, desde los primeros síntomas de crisis una política de aumento de liquidez y soporte del sistema. Si estas medidas, además de necesarias, son suficientes, es parte de otra discusión. Antes de la crisis bursátil, la Reserva Federal había comenzado a aumentar las tasas de interés para frenar el auge, pero esta medida tuvo el efecto perverso de reforzar la atracción de capitales de otros mercados.

Hubo una situación que formó parte de otra característica dominante en el período entre guerras: los países industrializados respondieron a la crisis con medidas nacionalistas y no lograron acuerdos destinados a estabilizar las monedas o evitar el proteccionismo. Estados Unidos era la principal potencia económica, el mayor acreedor internacional y tenía superávit comercial, pero no estaba interesado en actuar como prestamista de última instancia, aportando capital a sus socios deudores y, además, tomó medidas devaluatorias y proteccionistas que, por el tamaño de su economía y por las dificultades que tenían los demás países, contribuyeron a profundizar la crisis.

En 1930 Estados Unidos, actual paladín del libre cambio, estableció la ley Smooth-Hawley que aumentó los aranceles de un 38% promedio a un 53%, agravando las restricciones ya existentes al comercio internacional.

En 1932, Gran Bretaña, que sí era librecambista, cambió el rumbo y respondió con el Tratado de Ottawa de preferencias arancelarias para los países de la Commonwealth. La Argentina entraría al sistema por la ventana, con el Tratado de Roca Runciman.

Francia, por su parte, mantenía una política de franco devaluado que aumentaba su competitividad comercial y, a partir de 1931, Alemania, Austria y otros países centro europeos instalaron el control de cambios para impedir la fuga de capitales. Ese mismo año, los países latinoamericanos, cuyo peso en el comercio internacional y como deudores era mayor que el actual, abandonaron la convertibilidad, impusieron control de capitales y varios se declararon en default.

Medidas proteccionistas, devaluaciones salvajes de grandes economías o controles de capital, no son previsibles en la actualidad.

La crisis del 30 se dio, además, en un sistema mundial que ya no contaba con una moneda internacional confiable como había sido la libra esterlina en el siglo XIX y como sigue siendo el dólar en la actualidad (que, paradójicamente, se convierte en refugio de valor como consecuencia de las crisis en el país que lo emite).

Gran Bretaña volvió a la convertibilidad en 1925 pero con una libra sobre valuada y con poco respaldo, por lo que el país siguió perdiendo capitales y se vio obligado a abandonar la convertibilidad en 1931.

Otra diferencia fundamental entre el sistema de entre guerras y el actual es el nivel de endeudamiento de particulares, empresas y estados. El sistema de la segunda posguerra acordado en Bretton Woods tuvo el propósito de evitar la repetición de devaluaciones competitivas, respuestas proteccionistas e inestabilidad cambiaria. La quiebra de este sistema en 1971-1973 y la liberación cambiaria y financiera que le siguieron dieron lugar a un incremento de la liquidez y del endeudamiento en relación a la producción, el comercio y los ingresos personales, así como a la generación de operaciones financieras de creciente complejidad y riesgo implícito.

Por en los últimos cincuenta años muchas crisis surgieron de la órbita financiera o se produjeron en actividades reales sobre dimensionadas con financiamiento especulativo, como sucede actualmente en varios países en la construcción.En la actualidad los gobiernos y bancos centrales están dispuestos, a diferencia de lo que sucedió en los primeros treinta, a auxiliar a los mercados con liquidez y fondos perdidos. Pero las características del mundo contemporáneo de las finanzas hacen que esas ayudas tengan un efecto, cuando menos limitado.

Por eso, por encima de las diferencias de escenario, resuenan ahora las líneas que Galbraith escribió hace 25 años en El crac del 29: “un rasgo común a las crisis anteriores fue que una vez que habían tenido lugar, concluían…El rasgo más singular de la catástrofe de 1929 fue que lo peor empeoraba continuamente” (*)


(*)Fuente: Diario El clarín

martes, 16 de septiembre de 2008

¡ Qué Momento de Crisis !

I PARTE: Orígenes
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“Tras la quiebra de Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión de EU.UU, sólo quedan dos bancos de inversión independientes - Morgan Stanley y Goldman Sachs- contra los cinco que operaban hace apenas seis meses”

Luego del 11-S y la caída abrupta de las tasas de interés que provocó un exceso de liquidez en la economía americana, los bancos empezaron a prestar de manera indiscriminada y sin un mayor control originando que sujetos que antes eran considerados muy riesgosos, con una probabilidad alta de caer en default tuvieran un crédito sin mayores requisitos. Estos préstamos, considerados subprime, debido a su alto riesgo, eran pactados a tasas de interés variables. La gran mayoría de estos eran adquiridos con la intención de compra de una vivienda.

Este aumento sostenido en la demanda por viviendas empezó a estimular una presión al alza del precio de las hipotecas, retroalimentando el problema ya que esto hacia que al aumentar el precio del colateral, el sujeto que había pedido un crédito tenia cada vez más una línea de crédito mayor para pedir préstamo adicional, lo que aumentaba sostenidamente su deuda con el banco.
Sin embargo cuando se empezaron a los tipos de interés a mediados del 2004, esto trajo que el mercado de viviendas se frenara y así un enfriamiento en sus precios. Esto trajo dos situaciones complicadas para los deudores de subprime: por un lado el aumento de las tasas de interés hacia que su carga financiera aumentara y en segundo lugar el estanco de precio no permitía sobre endeudarse mas para poder cubrir ese aumento anterior. Esto provoco que la tasa de morosidad aumentase de manera significativa con relación a la morosidad prime, que es concertada una tasa de interés fijo y se otorga a sujetos que sustentan poco riesgo.


Durante Junio del 2006 se comienza a producir un default generalizado de las hipotecas subprime a raíz del alza de 25 puntos de la tasa de referencia por parte de la FED. Esto volvió insostenible la situación para las familias, provocando casi inmediatamente que se generase una incertidumbre sobre los diversos papeles en los que se encontraban amarradas estas hipotecas, entre ellos estaban principalmente los CDO y los SIVs.


Este empeoramiento de los papeles provocó que las agencias de clasificación los reclasificaran en un nivel por debajo del grado de inversión, otorgándoles por ende un ranking de muy riesgosos con probabilidad de no pago o default. Esto provocó una caída en sus precios debido a la derrumbe en su demanda.


Esta perdida de valor de los instrumentos en los que tenía invertido el banco generó una falta de liquidez para pagar sus pasivos que tenia a corto plazo con los que financiaba estas inversiones, lo que les obligo a buscar financiamiento tanto a los otros bancos y los bancos centrales.


Aquí podemos tomar caso del Banco Ingles Northern Rock el cual es muy ilustrativo para entender los riesgos que corrían el resto de bancos. Con casi el 20% de todos los préstamos hipotecarios de Reino Unido, sus inversores institucionales comenzaron a retirar los fondos, por lo que el 13 de septiembre tuvo que pedir un préstamo de urgencia al Banco Central de Inglaterra. El resto de depositantes, al conocer la delicada situación del banco, no confiaron en la ayuda del Banco de Inglaterra y, en los días siguientes, retiraron cerca de tres mil millones de libras esterlinas en depósitos. Las acciones del banco se desplomaron y hoy esta a la espera de ser adquirido.


Así como vemos en este caso paso con varios bancos por lo que los bancos centrales tuvieron que acudir rápidamente a prestar liquidez para evitar el desplome de la banca.


Los mecanismos de transmisión hacia economías externas son diversos, por ejemplo a través del sector financiero, efectos en los sectores habitacionales, corrección en de los precios de activos bursátiles, efectos en los indicadores de confianza de los inversionistas y consumidores, en el debilitamiento de los flujos del comercio, de flujos financieros y en el mayor costo y menor disponibilidad del crédito.

domingo, 31 de agosto de 2008

La Economía al servicio de la comunidad. Exposición de Manuel Romero. Fundador de Gestión

Dilema: “El Periodista no sabe de economía y los economistas no saben escribir...”

Muchas veces habremos escuchado esta crítica: “Ustedes los economistas no saben exponer de forma clara, fácil y concreta lo que desean explicar”. Y el problema es real, ya que en si la Economía está envuelta de términos y modelos complejos que tienen muchos conceptos aun detrás de ellos. Y el simplificar el funcionamiento de los mismos puede llevar a dobles interpretaciones, que generalmente el economista intenta evitar explicando cosas que resultan a veces inentendibles para el común de los mortales.

Manuel Romero, economista de profesión, fundó en 1990 “Gestión”: El primer diario especializado en Economía y Finanzas del país. Vio una oportunidad propicia debido al nuevo modelo económico y enfoque de políticas públicas que estaba llevando el gobierno a cabo. A pesar del poco crédito inicial, inicio sus operaciones con más de 20,000 suscripciones, y al día de hoy cuenta con un tiraje de alrededor de 17,000 ejemplares netos cumpliendo 18 años interrumpidos de éxito.

Este éxito se basó en:
  • Aprovechó oportunidades: El primer diario especializado en Economía del mercado.
  • Posicionó excelentemente la marca, con valores muy fuertes como la credibilidad e imparcialidad. Esto quedó demostrado con la oposición durante la época de Fujimori (en especial de CPN, radio creada también por Romero).
  • Formó una pequeña escuela de periodistas-económicos.
  • La rentabilidad está en la publicidad, la que le genera alrededor de 2/3 de los ingresos totales, quitándole con ello peso a los ingresos por tiraje.

martes, 26 de agosto de 2008

Eso me gusta

Primero fue el día del Pisco Sauer, luego el día la papa, ahora está la noche de la comida peruana, pronto será el día del Ceviche y así con el resto de nuestra exquisita y extensa culinaria peruana...

El fenómeno gastronómico que vive el Perú al parecer que es algo que recién está por comenzar. A pesar que nuestra comida es algo, de lo poco, que el peruano no ha despreciado de su tierra, por años no se supo aprovechar el gran potencial que esto podía significar tanto para el desarrollo económico del país, pero fundamentalmente como elemento común que nos conduzca hacia una sólida formación de una identidad nacional.

Hoy en día el Perú vive un momento propicio para dar el gran salto hacia un desarrollo integral que sea fundamentalmente inclusor de todas las diversas culturas, razas o pensamientos que engloban esta multifacética Nación.

El gran problema que no nos ha permitido un desarrollo pleno a lo largo de nuestra historia ha sido la falta de identidad entre los peruanos, que más allá de haber nacido en un territorio con un mismo nombre, no hemos sabido encontrar similitudes entre nosotros, sino más bien diferencias, que solo han creado una mayor desigualdad, desunión, desconfianza y desesperanza entre sus miembros, de un futuro mejor.

Es allí donde el fenómeno gastronómico esta jugando un rol excepcional debido al efecto integrador que este trae consigo.

Mi hipótesis del porqué la gastronomía está teniendo este efecto integrador lo plasmo en el siguiente ejemplo:

¿Qué tienen en común una “Papa a la Huancaína”, un “Ceviche” o un “Rocoto Relleno”?
Pues todos, a pesar de provenir de distintos lugares y por lo tanto de haber sido creados por diversas culturas, pertenecen a una sola Nación: Perú. Todos los peruanos nos sentimos extremadamente orgullosos y asociamos automáticamente como nuestra todos estos platillos ante nuestros compatriotas y en especial ante cualquier extranjero que podamos conocer, mostrándole con mucho orgullo que eso es algo nuestro. Pues bien, para la formación de una identidad nacional es elemental tener este tipo de elementos comunes que nos enorgullezcan y permitan crear sólidos lazos que unan a la sociedad.

Y que mejor que la gastronomía, ya que ella envuelve algo mucho más complejo que un simple platillo, sino todo un conjunto de costumbres, historia, lenguajes, mezclas, etc. Ejemplo de ello está el rico y pintoresco Arroz Chaufa, mezcla de ingredientes de la sabrosa sazón chino-cantonesa con la criolla, que permiten describir de alguna manera esta fusión cultural producto del mestizaje de culturas que vivió nuestro país. Los chinos, que llegaron en grandes masas para trabajar en el campo a mediados del siglo XIX, introdujeron el arroz a nuestra dieta diaria, siendo hoy en día muy difícil de imaginar un por ejemplo un arroz con pollo, un arroz con leche o prácticamente la mayoría de nuestros potajes sin esta agradable compañía.

Además es justo ella, la gastronomía, la que nos enseña nuestros orígenes y particularidades. Si llegamos a entender y asimilar con orgullo que esta mezcla, de la cual somos participes todos, es solo parte del capricho del destino, y que contrariamente a perjudicarnos nos engrandece dándonos la oportunidad de tener una variada diversidad, no solo cultural, sino también histórica, acompañado de elementos adicionales como nuestra grandiosa fauna y flora, siendo de las más y diversas del mundo, podremos sacar lo mejor de cada elemento que tenemos llegando a ser una Nación Única, Unida y con un Potencial Incalculable.