domingo, 31 de agosto de 2008

La Economía al servicio de la comunidad. Exposición de Manuel Romero. Fundador de Gestión

Dilema: “El Periodista no sabe de economía y los economistas no saben escribir...”

Muchas veces habremos escuchado esta crítica: “Ustedes los economistas no saben exponer de forma clara, fácil y concreta lo que desean explicar”. Y el problema es real, ya que en si la Economía está envuelta de términos y modelos complejos que tienen muchos conceptos aun detrás de ellos. Y el simplificar el funcionamiento de los mismos puede llevar a dobles interpretaciones, que generalmente el economista intenta evitar explicando cosas que resultan a veces inentendibles para el común de los mortales.

Manuel Romero, economista de profesión, fundó en 1990 “Gestión”: El primer diario especializado en Economía y Finanzas del país. Vio una oportunidad propicia debido al nuevo modelo económico y enfoque de políticas públicas que estaba llevando el gobierno a cabo. A pesar del poco crédito inicial, inicio sus operaciones con más de 20,000 suscripciones, y al día de hoy cuenta con un tiraje de alrededor de 17,000 ejemplares netos cumpliendo 18 años interrumpidos de éxito.

Este éxito se basó en:
  • Aprovechó oportunidades: El primer diario especializado en Economía del mercado.
  • Posicionó excelentemente la marca, con valores muy fuertes como la credibilidad e imparcialidad. Esto quedó demostrado con la oposición durante la época de Fujimori (en especial de CPN, radio creada también por Romero).
  • Formó una pequeña escuela de periodistas-económicos.
  • La rentabilidad está en la publicidad, la que le genera alrededor de 2/3 de los ingresos totales, quitándole con ello peso a los ingresos por tiraje.

martes, 26 de agosto de 2008

Eso me gusta

Primero fue el día del Pisco Sauer, luego el día la papa, ahora está la noche de la comida peruana, pronto será el día del Ceviche y así con el resto de nuestra exquisita y extensa culinaria peruana...

El fenómeno gastronómico que vive el Perú al parecer que es algo que recién está por comenzar. A pesar que nuestra comida es algo, de lo poco, que el peruano no ha despreciado de su tierra, por años no se supo aprovechar el gran potencial que esto podía significar tanto para el desarrollo económico del país, pero fundamentalmente como elemento común que nos conduzca hacia una sólida formación de una identidad nacional.

Hoy en día el Perú vive un momento propicio para dar el gran salto hacia un desarrollo integral que sea fundamentalmente inclusor de todas las diversas culturas, razas o pensamientos que engloban esta multifacética Nación.

El gran problema que no nos ha permitido un desarrollo pleno a lo largo de nuestra historia ha sido la falta de identidad entre los peruanos, que más allá de haber nacido en un territorio con un mismo nombre, no hemos sabido encontrar similitudes entre nosotros, sino más bien diferencias, que solo han creado una mayor desigualdad, desunión, desconfianza y desesperanza entre sus miembros, de un futuro mejor.

Es allí donde el fenómeno gastronómico esta jugando un rol excepcional debido al efecto integrador que este trae consigo.

Mi hipótesis del porqué la gastronomía está teniendo este efecto integrador lo plasmo en el siguiente ejemplo:

¿Qué tienen en común una “Papa a la Huancaína”, un “Ceviche” o un “Rocoto Relleno”?
Pues todos, a pesar de provenir de distintos lugares y por lo tanto de haber sido creados por diversas culturas, pertenecen a una sola Nación: Perú. Todos los peruanos nos sentimos extremadamente orgullosos y asociamos automáticamente como nuestra todos estos platillos ante nuestros compatriotas y en especial ante cualquier extranjero que podamos conocer, mostrándole con mucho orgullo que eso es algo nuestro. Pues bien, para la formación de una identidad nacional es elemental tener este tipo de elementos comunes que nos enorgullezcan y permitan crear sólidos lazos que unan a la sociedad.

Y que mejor que la gastronomía, ya que ella envuelve algo mucho más complejo que un simple platillo, sino todo un conjunto de costumbres, historia, lenguajes, mezclas, etc. Ejemplo de ello está el rico y pintoresco Arroz Chaufa, mezcla de ingredientes de la sabrosa sazón chino-cantonesa con la criolla, que permiten describir de alguna manera esta fusión cultural producto del mestizaje de culturas que vivió nuestro país. Los chinos, que llegaron en grandes masas para trabajar en el campo a mediados del siglo XIX, introdujeron el arroz a nuestra dieta diaria, siendo hoy en día muy difícil de imaginar un por ejemplo un arroz con pollo, un arroz con leche o prácticamente la mayoría de nuestros potajes sin esta agradable compañía.

Además es justo ella, la gastronomía, la que nos enseña nuestros orígenes y particularidades. Si llegamos a entender y asimilar con orgullo que esta mezcla, de la cual somos participes todos, es solo parte del capricho del destino, y que contrariamente a perjudicarnos nos engrandece dándonos la oportunidad de tener una variada diversidad, no solo cultural, sino también histórica, acompañado de elementos adicionales como nuestra grandiosa fauna y flora, siendo de las más y diversas del mundo, podremos sacar lo mejor de cada elemento que tenemos llegando a ser una Nación Única, Unida y con un Potencial Incalculable.